LOS FRUTOS


Luc 8:15  Más la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Hemos visto esta parábola del sembrador, como el señor nos enseña claramente quiénes son sus verdaderos hijos, que son aquellos que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia. Hoy quiero que nos concentremos un poco en la última parte de este verso que dice, dan fruto con perseverancia.

Son muchos los pasajes en el nuevo testamento que hablan de dar fruto y de la importancia de este en la vida cristiana, este es uno aquellos verdaderos hijos de Dios son aquellos que oyen la palabra con corazón recto y bueno pero además aquellos que dan fruto con perseverancia.

Y muchos otros pasajes nos hablan de esto por ejemplo,
Juan 15:1  Yo soy la vid verdadera,  y mi Padre es el labrador. Juan 15:2  Todo pámpano que en mí no lleva fruto,  lo quitará;  y todo aquel que lleva fruto,  lo limpiará,  para que lleve más fruto. Juan 15:3  Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Juan 15:4  Permaneced en mí,  y yo en vosotros.  Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo,  si no permanece en la vid,  así tampoco vosotros,  si no permanecéis en mí. Juan 15:5  Yo soy la vid,  vosotros los pámpanos;  el que permanece en mí,  y yo en él,  éste lleva mucho fruto;  porque separados de mí nada podéis hacer.

Mat 7:15  Guardaos de los falsos profetas,  que vienen a vosotros con vestidos de ovejas,  pero por dentro son lobos rapaces. Mat 7:16  Por sus frutos los conoceréis.  ¿Acaso se recogen uvas de los espinos,  o higos de los abrojos?

Así que las personas se conocen por sus frutos, podemos saber quién es de Dios por sus frutos, podemos saber quiénes no son de Dios por sus frutos, es un tema de suma importancia y la parábola decía que aquel terreno donde crece la semilla bien se nota porque dan fruto con perseverancia.
Entonces la pregunta que surge en este momento es ¿Qué son los frutos?

Debemos tener frutos que demuestren que somos salvo, que somos hijos de Dios, que somos buena tierra, que el señor nos perdono etc., eso es verdad ya lo hemos visto pero entonces ¿Qué son los frutos de los que habla la Biblia?

Así que vamos a hacer nuestro estudio hoy así 1º vamos a ver lo que no son los frutos. Y 2º lo que si son los frutos.
Entonces:

1.    Lo que no son los frutos
Estamos viendo según las escrituras que un verdadero cristiano, una persona salva, un hijo de Dios es alguien que tiene frutos con perseverancia, o que lleva mucho fruto.

Pero resulta que en nuestras iglesias hay personas que creer ser cristianos, pero se están engañando, eso lo hemos estado viendo todos estos domingos, ellos son los que en algún momento apostatan de la fe, se alejan de Dios, se olvidan de lo que se les ha enseñado, por ejemplo la parábola nos dice, que unos oyeron la palabra pero su corazón es como un camino así que la palabra de Dios es pisoteada y robada, otros la oyen y están cerca por un tiempo hasta que vienen las pruebas y tentaciones y luego se van estos son los de la piedra y hay otro en donde la semilla de la palabra de Dios va creciendo pero es ahogada por los espinos.
En hebreos vimos lo mismo muchas advertencias para que nos aseguremos de que en verdad somos hijos de Dios.

Así que resulta que hay muchas personas que dicen que son cristianos y cuando vamos a ver sus frutos bueno ellos señalan lo que no son los frutos.

a.                 Algunos creen que los frutos es tener una vida religiosa, por ejemplo asistir a la iglesia, orar o cantar, en fin hacer cosas de iglesia, pero esos no son los frutos.

Por ejemplo orar, claro que orar es una actividad de un verdadero hijo de Dios, pero el punto es que alguien que no es cristiano puede orar, sin embargo eso no lo hace hijo de Dios, no lo hace salvo.
Veamos:

Luc 18:9  A unos que confiaban en sí mismos como justos,  y menospreciaban a los otros,  dijo también esta parábola: Luc 18:10  Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo,  y el otro publicano. Luc 18:11  El fariseo,  puesto en pie,  oraba consigo mismo de esta manera:  Dios,  te doy gracias porque no soy como los otros hombres,  ladrones,  injustos,  adúlteros,  ni aun como este publicano; Luc 18:12  ayuno dos veces a la semana,  doy diezmos de todo lo que gano. Luc 18:13  Mas el publicano,  estando lejos,  no quería ni aun alzar los ojos al cielo,  sino que se golpeaba el pecho,  diciendo: Dios,  sé propicio a mí,  pecador. Luc 18:14  Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro;  porque cualquiera que se enaltece,  será humillado;  y el que se humilla será enaltecido.

Dos hombres subieron a orar uno era fariseo es decir era una persona religiosa y el otro era conocido como una persona pecadora, así que si hubiéramos vivido en ese tiempo hubiéramos dicho que el fariseo era bueno, que era espiritual, y el otro era un perverso, pero que dice el señor que el fariseo oraba ¿lo ven? Pero oraba consigo mismo, esa no era una oración verdadera, pero oraba, era alguien que se creía hijo de Dios pero esta actividad no lo hizo hijo de Dios todo lo contrario dice el señor que el publicano fue justificado primero. Porque se humillo ante el señor entonces aquí podemos ver que no es el fruto y que si es el fruto orar no es un fruto, cualquiera puede aprender a orar pero humillarse solo lo hizo uno.

b.                 Hablar de Dios no es un fruto
Mar 7:6  Respondiendo él,  les dijo: Hipócritas,  bien profetizó de vosotros Isaías,  como está escrito: Este pueblo de labios me honra,  Mas su corazón está lejos de mí. Mar 7:7  Pues en vano me honran,  Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Mar 7:8  Porque dejando el mandamiento de Dios,  os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber;  y hacéis otras muchas cosas semejantes.

Noten estos de labios lo honran, hablan supuestamente de Dios, pero no obedecen a Dios, porque enseñan son mandamientos de hombres, y viven mandamientos de hombres, no practican la palabra de Dios sino sus propias ideas y enseñanzas. Entonces si alguien habla de Dios eso no quiere decir que es un fruto.

c.                  Predicar no es un fruto
2Pe 2:1  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,  como habrá entre vosotros falsos maestros,  que introducirán encubiertamente herejías destructoras,  y aun negarán al Señor que los rescató,  atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

El hecho de que veamos a alguien predicando no lo hace salvo, muchos predican, pero el solo hecho de que se paren al frente no los hace salvos, antes si predican mal tienen más responsabilidad delante de Dios por estar engañando a la gente con sus falsas palabras

d.                 Hacer milagros no es un fruto

Mat 7:21  No todo el que me dice: Señor,  Señor,  entrará en el reino de los cielos,  sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:22  Muchos me dirán en aquel día: Señor,  Señor,  ¿no profetizamos en tu nombre,  y en tu nombre echamos fuera demonios,  y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mat 7:23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí;  apartaos de mí,  hacedores de maldad.

Noten estos de los que nos habla el pasaje, profetizan, echan fuera demonios y hacen milagros pero no son salvos el señor dice que no los conoce, y noten que hoy en día hay muchas iglesia llenas porque sus pastores profetizan o hacen milagros o echan demonios y va allí porque piensan que esta es la prueba de son hijos de Dios  y ministros de Dios pero no es así.

El verso 21 lo dice No todo el que me dice: Señor,  Señor,  entrará en el reino de los cielos,  sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Un ejemplo clave de esto es judas hermanos

Miren judas era uno de los doce que eligió el señor.
Mat 10:2  Los nombres de los doce apóstoles son estos:  primero Simón,  llamado Pedro,  y Andrés su hermano;  Jacobo hijo de Zebedeo,  y Juan su hermano; Mat 10:3  Felipe,  Bartolomé,  Tomás,  Mateo el publicano,  Jacobo hijo de Alfeo,  Lebeo,  por sobrenombre Tadeo, Mat 10:4  Simón el cananista,  y Judas Iscariote,  el que también le entregó. Mat 10:5  A estos doce envió Jesús,  y les dio instrucciones,  diciendo: Por camino de gentiles no vayáis,  y en ciudad de samaritanos no entréis, Mat 10:6  sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Mat 10:7  Y yendo,  predicad,  diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Mat 10:8  Sanad enfermos,  limpiad leprosos,  resucitad muertos,  echad fuera demonios;  de gracia recibisteis,  dad de gracia.

Noten que el verso 3 dice que uno de esos doce era judas Iscariote y resalta el que le entrego, entonces vean que le fue a predicar y predico, el señor lo envió a sanar, ,  a limpiar leprosos,  a resucitar muertos,  y echar fuera demonios;

Así que pregunto ¿un fruto es hacer milagros o predicar? No porque en todos estos pasajes podemos ver que alguien puede hacer estas cosas y no ser de Dios,

Miren judas al mismo tiempo que andaba con el señor Jesús haciendo estas cosas era un ladrón,
Juan 12:3  Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos;(A) y la casa se llenó del olor del perfume. Juan 12:4  Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: Juan 12:5  ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Juan 12:6  Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

En el antiguo testamento también tenemos un ejemplo de un condenado que profetizaba, es el caso de Saúl, 1Sa 10:11  Y aconteció que cuando todos los que le conocían antes vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas? 1Sa 10:12  Y alguno de allí respondió diciendo: ¿Y quién es el padre de ellos? Por esta causa se hizo proverbio: ¿También Saúl entre los profetas? 1Sa 10:13  Y cesó de profetizar, y llegó al lugar alto.

Aquí vemos las personas aterradas que Saúl estaba profetizando, pero ¿Saúl fue un hombre salvo? No sabemos que fue desechado por Dios, y su vida termino en el suicidio, 1Sa_15:23  Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Más adelante cometió el pecado de ir donde una adivina para consultar y miren lo que dice 1Cr 10:13  Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó,  y porque consultó a una adivina, 1Cr 10:14  y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí.

Así que todas estas cosas no son señal de que alguien está bien, de que alguien es cristiano, de que alguien es salvo. Por ejemplo algunos creen que si van a una iglesia están bien, y bueno debo resaltar que ir a la iglesia es algo bueno, porque escuchan la palabra de Dios y pueden así llegar a ser salvos, pero una cosa es decir que ir a la iglesia es bueno y otra cosa es decir que el que va a la iglesia está bien, porque el simple acto de ir no es nada, muchas personas pueden ir a la iglesia y aun así no tener frutos, por ejemplo esos que leímos que profetizan, que hacen milagros, que predican pero que no son de Dios, donde hacen esas cosas, en una iglesia y ¿’son salvos? No porque ir a la iglesia es bueno pero ir a la iglesia no salva el que salva es el señor de la iglesia, CRISTO el Señor.

Así que una persona puede ir a una iglesia, predicar, profetizar, hacer milagros y aun así no ser salvo ¿Por qué? Porque esos no son los frutos de los que nos habla la Biblia, la Biblia dice que la persona que es salva es aquella que oye la voz de Dios y da frutos con perseverancia, así que seguimos con la pregunta ¿Qué son los frutos y ya hemos dicho lo que no son así que pasamos a nuestros segundo punto

2.    Lo que si son los frutos.

a.                 Frutos de arrepentimiento
Mat_3:8  Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,
Juan el bautista ESTABA PREDICANDO y enseñando acerca del bautismo que él hacía y llegaron unos fariseos a bautizarse así que les dice, Mat 3:7  Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?  precisamente hablando le a los fariseos, estos personajes religiosos de su época, que parecían que eran los que estaban más cerca del señor pero él les dice que hagan más bien frutos de arrepentimiento.
Ahora pensemos en esto, cuando uno va al campo llega y ve un árbol y pregunta ¿ese árbol de que es? Entonces responden ese árbol es de manzana, entonces uno se acerca al árbol y al acercarse además del árbol uno ve las manzanas, se ven se pueden coger si ya están maduras las puede uno bajar y se las puede comer, así que vemos un árbol y vemos su fruto.
Ahora estos fariseos estaban yendo a Juan a que los bautizara pero en ellos no se veían los frutos de arrepentimiento y Juan les dice: Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento
¿Qué significa eso? Que así como con el árbol de manzana, uno se puede acercar a un hombre de Dios y va a ver los frutos, va a ver que tiene frutos de arrepentimiento, es decir cuando una persona en verdad se arrepiente eso se ve, eso se nota, si alguien se ha arrepentido de verdad se ve.
Veamos un caso bíblico. Luc 19:8  Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Luc 19:9  Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

El señor había ido predicar a la casa de este hombre y este hombre creyó en CRISTO, creyó en el evangelio y se arrepintió de sus pecados, ¿Cómo sabemos que se arrepintió de sus pecados? Bueno miren lo que dice, Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.

Su pecado clave había sido robar, así que ahora que está frente al señor se le ven los frutos porque dice Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.

Ahora usted dirá pero eso son solo palabras, bueno soy consciente que hay personas que hablan mucho y hacen poco pero ¿Por qué digo que él se arrepintió de verdad y que estas no son solo palabras? Porque el señor Jesús lo dice. Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

Es decir el señor Jesús da testimonio de que este hombre es salvo, da testimonio de que este hombre en verdad se arrepintió y que estas no son solo palabras.

Pero noten lo que quiero resaltar que este hombre se arrepintió y eso se ve, se ve los frutos el dio la mitad de sus bienes a los pobres y le devolvió a los que había robado.

Ahora permítame ilustrarles,

Pensemos en una pareja de esposos, resulta que el esposo ofende constantemente a la esposa, entonces llega un día que discuten él la ofende y pues las cosas se ponen feas, entonces llega un día que el esposo le dice amor mira lo siento perdóname, entonces ella le dice no es que usted siempre me ofende y resulta que en vez de decir oiga si, si amor perdóname se pone más bravo a pero si ve uno viene arreglar las cosas y usted no acepta, pregunto, ¿este hombre en verdad se arrepintió? No, porque no mostró ningún fruto, fueron solo palabras cuando pido perdón pero no mostró ningún fruto.

Así que cuando alguien se arrepiente de verdad eso se ve, da frutos, se le notan si este hombre en verdad estuviera arrepentido no solo le pediría perdón sino que además haría cosas que mostraran que en verdad se arrepintió. Mostraría eso, haría cosas, y esas cosas tienen que ver con su cambio.

Zaqueo había robado así que se arrepiente y dice lo devuelvo cuadruplicado, así que si este esposo se arrepiente debe pedir perdón y además empezar a hablarle bien a su esposa sin ofensas, ganarse su corazón con buen trato, con respeto, con amor, con dignidad no que lo diga solamente sino que se vean los frutos.

Así que el arrepentimiento involucra reconocerlo en primer lugar, y en segundo lugar hacer todo lo contrario de lo mal que hizo, hacer esas cosas, cosas que se ven que se nota que la persona se arrepintió, que si robaba ya no roba y devuelve lo que hizo, que si ofendió ahora hace todo lo contrario, que si daño algo ahora lo arregla.

Y llevando esto a la relación con Dios aquel que se ha arrepentido en verdad es alguien que antes no obedecía a Dios ahora lo obedece y se esfuerza por hacerlo, no que lo dice solamente que lo hace, que las personas lo ven que se acercan a ese árbol, las personas ven sus frutos, ven su esfuerzo y ven como obedece, no ven que lo dice, ven que lo hace, que antes no adoraba a Dios ahora si lo adora, que antes hacia lo que se le antojaba ahora solo hace lo que Dios quiere.

1Ts 1:7  de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído. 1Ts 1:8  Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; 1Ts 1:9  porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero

Noten esto hermanos Pablo le escribe a la iglesia de tesalónica y dice que las iglesias que quedan en macedonia y en Acaya cuentan de los de tesalónica de cómo se convirtieron de los ídolos a Dios, es decir que la gente de macedonia y Acaya vio, como estos hermanos de tesalónica antes eran idolatras y ahora no lo son ellos lo vieron y pudieron dar este testimonio.

Así que alguien que se acerque a un cristiano vera su cambio, vera esos frutos de arrepentimiento, vera que antes hacia cosa malas  y ahora no las hace, que se esfuerza que corrige, que si cae en algún pecado sigue luchando por dejarlo, ora, le pide a Dios y cambia su vida, eso es fruto de arrepentimiento.

Ahora no estamos diciendo que el cristiano es perfecto, pero estamos diciendo que estos frutos de arrepentimiento deben verse en la vida de todo verdadero hijo de Dios. Así que el cristiano cae en pecado y la palabra de Dios y su Espíritu le llaman al arrepentimiento entonces el cristiano reconoce su mal pero no solo eso, muchos reconocen su mal y no hacen nada mas, reconocer que somos pecadores no es arrepentimiento, hay que reconocerlo y dejarlo, reconocerlo y mostrar sus frutos.
Hch_17:30  Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

Dios manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan, que lo hagan en verdad, y por lo tanto que muestren los frutos de un verdadero arrepentimiento

Así que aquellos que no creen en CRISTO deben oír la voz de Dios, Dios les manda que se arrepientan, eso no es una opción el único Dios verdadero, el rey de reyes y señor de señores manda que se arrepientan y que por lo tanto lo demuestren con los frutos de arrepentimiento

Y los que  se confiesan cristianos hermanos les digo, haga esta reflexión el que usted se llame cristiano no es nada, lo único es que usted demuestre en su vida los frutos de arrepentimiento, hermano le pregunto ¿si yo me acerco a su vida que voy a ver? ¿Si voy a ver frutos de arrepentimiento? Si alguien se acerca a usted ¿qué ve? 

Recuerden no debemos engañarnos, un verdadero hombre de Dios una verdadera mujer de Dios es aquel o aquella que dé frutos con perseverancia y en primer lugar deben verse frutos de arrepentimiento, hermano si esto no se ve en usted es hora de que este a cuantas con Dios, si las personas no ven esos frutos, si usted no tiene esos frutos, si Dios no ve esos frutos algo mal anda en su vida.

Así que este a cuentas con Dios arrepiéntase, pídale al señor que lo restaure y muestre esos frutos.







1 comentario:

Anónimo dijo...

Amen pastor.
DIOS lo bendiga y le siga dando mucha mas sabiduria.