JUZGAR O NO JUZGAR

Resultado de imagen para juicio


Introducción:

He querido hablar de este tema por dos razones
·         Que muchos caen en este pecado de juzgar, y esperamos entonces que sean corregidos por el Señor con su palabra y Espíritu a través de estas palabras

·         Que nuestra sociedad y en especial muchos en la iglesia no diferencian entre el pecado de juzgar y el juicio que no es pecaminoso, lo cual lleva muchos errores prácticos, como que se consienta el pecado

Es decir muchos; basados en la idea de que no debemos juzgar están llevando contra la pared a aquellos que hacen juicios correctos, tapándoles la boca, para que no hablen de los pecados, ni de los errores de los demás

Estamos en un tiempo terrible donde “el mundo” se ha blindado contra los señalamientos correctos que evidencian su maldad, lo peor que muchos han entrado a la iglesia trayendo este mismo mal y se están blindando (ahora con una mala interpretación de algunos pasajes) para estar dentro de la iglesia con los mismos pecados que tenían antes y que nadie les diga nada, que nadie les pueda decir nada, lo que está llevando cada vez más a tener una “iglesia” mundana

Así que quiero aclarar
1.      LO QUE ES EL PECADO DE JUZGAR

Este pecado se comete cuando la persona juzga según las apariencias

Juan 7:24  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Esto es lo que manda el Señor en Mat_7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados.

Jesús comienza esta sección diciendo: No juzguéis… el error de algunos como siempre es no analizar el contexto, porque este pasaje se cita y no se observa lo que sigue, pero si lo miramos con detenimiento observamos que: primero se declara el principio y luego se lo explica.

¿Qué quiso decir exactamente el Señor cuando dijo: “No juzguéis”? ¿Quiso decir que toda forma de juzgar queda prohibida, que no se nos permite formar opinión ni expresarla con respecto al prójimo?
No, ese sería un mal entendimiento, porque el mismo contexto nos muestra que esa no es la interpretación, en el verso 1 dice:

Mateo 7:1  No juzguéis, para que no seáis juzgados.

Pero el verso 6 dice: Mat 7:6  No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Así que si el significado del verso 1 es que nunca puedo hacer una opinión de nada acerca de mi prójimo, ¿Cómo voy a obedecer el verso 6 que dice; No deis lo santo a los perros? ¿Cómo puedo yo determinar quién es un perro, de tal manera que no le dé lo santo a los perros, si no es haciendo un juicio?

Bueno entonces el argumento de que no puedo juzgar nunca, se cae de su propio peso y vemos que la enseñanza del Señor es:

Juan 7:24  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Cuando hay un justo juicio no hay pecado en eso, pero cuando se juzga según las apariencias si, esto es un asunto pecaminoso

Veamos entonces el este pasaje de Mateo para ver lo que el Señor prohíbe

La dureza y La hipocresía

Mat 7:2  Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
Mat 7:3  ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
Mat 7:4  ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
Mat 7:5  ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Como lo ven el Señor señala en primer lugar, el Señor ataca: la dureza de corazón hacia los demás, según el verso 2 a alguien que tiene ciertas medidas para juzgar, allí el Señor llama la atención: con la medida con que medís, os será medido. De esta manera el Señor pretende frenar la dureza del corazón, que tengamos cuidado con la medida que medimos porque como lo diría Calvino en su tiempo, la tendencia del corazón es que: cuando se trata del pecado de los otros los exageramos y los hacemos ver peores pero cuando se trata de los nuestros los hacemos pasar por virtudes

Con la medida con que medís, os será medido.

En segundo lugar el Señor ataca la hipocresía, tenemos en los versos 3 al 5 alguien que tiene peores problemas que al que esta juzgado, sus problemas son tan graves que se le dice que tiene una viga en el ojo que no le deja ver la paja en el ojo del otro, por esto el Señor termina diciéndole Mat 7:5  ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Ahora si analizamos los diferentes versos de las escrituras nos damos cuenta que el Señor prohíbe este tipo de juicio que se hace con dureza y/o con hipocresía

Eso se ve claro en
Luc_6:37  No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Noten que el contexto nos muestra la importancia de ser misericordiosos y en este verso no solo se juzga sino se condena, y también nos habla del perdón, así que el juzgar que está prohibido es aquel que se hace con dureza contra los demás, la dureza es prohibida

Veámoslo más de cerca

La dureza: personas que son duros contra los otros. Cuando se trata de sus pecados esperan que se los consientan y cuando se trata del pecado de los otros son duros contra ellos

¿Qué  dice el Señor?
Stg 2:13  Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

Veamos un ejemplo:

Hch 28:4  Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.

Esto es ser duro una persona acaba de ser mordida por una serpiente y estos naturales lo primero que les vino a la mente fue “este es un homicida” Así son muchos inmisericordes, en sus juicios, ven a alguien sufriendo y lo primero que dicen es: se lo tiene merecido, bien hecho,

Están prohibidas las censuras parciales, como lo dice el catecismo mayor de Westminster
Jua 7:24  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Personas que no tienen todo el contexto y no se preocupan por tenerlo y sacan conclusiones acerca de la vida moral de los demás

Esta es una censura parcial, porque crítica y hace lo mismo, es como el que no miente, pero murmura, no levanta falso testimonio en un juzgado pero juzga al hermano, o es como el dicho popular que dice “un conejo hablando de orejas”

Gén 38:24  Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada.

Cuán rápido juzgó Judá a su nuera Sacadla, y sea quemada, Rápido este hombre juzgo a esta mujer cuando él era igual, porque el pecado de ella lo cometió con él

Está prohibida La mala interpretación de las intenciones, palabras y acciones

1Sa 1:13  Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria.
1Sa 1:14  Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.
1Sa 1:15  Y Ana le respondió diciendo: No, Señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

Esta mujer estaba orando y estaba concentrada en su oración, y lo primero que se le ocurrió al sacerdote fue que estaba en un estado de embriaguez, no fue sabio, no le preguntó, saco la conclusión y la amonestó, ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.

Pero esta mujer no estaba embriagada

Así que el pecado de juzgar es aquel que se hace sin elementos de juicio, sin pruebas, sin evidencias o testigos, es aquel que se hace con dureza, con hipocresía, es aquel que hace malas interpretaciones de las intenciones, palabras o acciones de las personas

Pero existe un juicio que no es pecaminoso

2.       LO QUE NO ES EL PECADO DE JUZGAR

Quiero que entendamos que existe una gran diferencia entre el pecado de juzgar y juzgar con justo juicio, entonces juzgar con justo juicio no es malo, no es pecado, no es un error y por el contrario es algo que hay que hacer, es algo a lo que estamos llamados y hasta debiera decir obligados

Algunos en su ignorancia de esto, ponen a competir textos bíblicos unos contra otros, como si la biblia se contradijera a sí misma, cosa que no es correcto pensar

Por ejemplo cuando alguien hace un juicio bíblico, correcto, lo callan o lo quieren callar citando pasajes como
Mat_7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados.

Citan un pasaje como este y dicen que el único que puede juzgar es Dios, que los demás no tenemos derecho a juzgar

Que es esa persona la equivocada y la pecadora si se atreve a juzgar

Pero otros citan otros pasajes como el siguiente y ven que si se puede y se debe juzgar

1Co 5:2  Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?
1Co 5:3  Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho.

Aquí Pablo juzgo a un fornicario, porque es de reprochar y más aun de excomulgar de la iglesia, como fue su mensaje a la iglesia de corinto

Entonces unos citan unos textos y otros citan otros y no se llega a una conclusión correcta, y otros de una forma no tan buena utilizan estos pasajes a su conveniencia, es decir juzgan a otros amparados en que si se puede, pero cuando los juzgan a ellos dicen no juzguéis

 ¿Por qué es esto? Porque se están citando mal estos versos sin saber correctamente de que están hablando

Al leer estos textos entonces algunos vienen a pensar ¿al fin qué? ¿Se puede o no se puede juzgar?

La respuesta sería si y no, porque unos versos están hablando de una cosa y otros de otra cosa, un pasaje dice que no debe juzgar y otro que sí, de acuerdo al texto que tenga enfrente la respuesta puede a variar

A raíz entonces de esta complicación Quiero mostrarles la solución bíblica con un solo verso de la biblia

Jua_7:24  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Aquí está la enseñanza clara:
Lo que se prohíbe: juzgar según las apariencias
Lo que se manda: juzgar con justo juicio

En este contexto lo judíos querían matar a nuestro Señor porque había sanado a un hombre en día de reposo, entonces el Señor usa un argumento bien interesante y es que según la ley ceremonial, todo niño debía ser circuncidado al octavo día y si le tocaba en día de reposo igual era circuncidado, así que si alguien podía ser circuncidado, si podía ser intervenido quirúrgicamente en un órgano de su cuerpo ¿Por qué no en otros?

Como alguno dijo:
Si la purificación ritual de un miembro del cuerpo (el miembro procreador) se permite en día de reposo, entonces ¿resultará prohibido en ese día la curación real de todo el cuerpo? ¿Dando al pueblo causa justa para airarse contra el Sanador? El argumento es, desde luego, irrefutable. “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (Mr. 2:27).[1]

Esto nos lleva a pensar que las personas podían ser sanadas en día de reposo, pero el Señor termina su argumento con estas palabras, Jua 7:24  No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

O que estas personas que se pusieron de mal genio y querían matar al Señor no están juzgando correctamente, ese es el pecado de juzgar, pero si el juicio se hiciera con justo juicio eso no es el pecado de juzgar y es un deber cristiano

Esto nos enseña entonces que hay formas como uno puede y debe juzgar y no cae en pecado y ¿Cómo es esto? Cuando se juzga con justo juicio, cuando hay elementos de juicio, evidencias, pruebas, testigos, y además el hacer este juicio según las reglas bíblicas en general, allí no se está cometiendo ningún pecado sino que se está analizando la situación con justo juicio

Y debemos resaltar estamos mandados a hacer juicios correctos para la gloria de Dios y el bien de la iglesia

El profeta zacarías dijo:
Zac_8:16  Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas.

Que si debemos hacer juicio y esto según la verdad, debemos llegara  a la verdad y con ella hacer juicio

1Co_6:2  ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?
1Co_6:3  ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?

Que el Señor nos ha dado el privilegio de ser jueces del mundo y esto implica que podemos juzgar las dificultades que halla entre los hermanos sin que estos tengan que ir a los juzgados públicos

1Co_5:12  Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 1Co_5:13  Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.

Que debemos juzgar a la iglesia de Jesucristo, en las palabras de Pablo a los que están dentro de la iglesia, que Dios mismo nos dio el poder de juzgar con justo juicio a la iglesia, así que  si atendemos a las normas establecidas por Dios para juzgar, tenemos toda la autoridad dada por Dios para determinar y expresar nuestra opinión sobre los hermanos
(Dios nos dio esta autoridad no se la deje quitar)

Debemos entonces esforzarnos por:
Tener elementos de juicio, pruebas, evidencias o testigos, amor en el corazón, sinceridad, no hacer malas interpretaciones de las intenciones, palabras o acciones de las personas y según esta regla debemos JUZGAR lo que tenemos frente, si hemos de llamar a alguien de su error, si hemos de llamar a alguien al arrepentimiento, si como iglesia hemos de excomulgar a alguien obedeciendo al Señor y mostrándole el amor bíblico, solo lo podemos hacer haciendo justo juicio

Así que cuando alguien le vuelva a criticar y decir que no juzgue recuerde estas palabras, si está juzgando mal ruéguele al Señor su perdón y restaure lo que haya dañado, pero si está juzgando con justo juicio no deje que apaguen su voz, porque:

Pro_27:6  Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece.








[1] Hendriksen, W. (1981). Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Juan (p. 278). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

1 comentario:

Juan Carlos Sanchez dijo...

Clave los elementos... Muchas veces los olvidamos y nos vamos con nuestra lengua destructora sin meditar antes en el amor y en cada elemento que cita sumerse en este escrito tan interesante.. Bien importante saber que debemos juzgar con justo juicio sabiendo tambiem que debemos estar listos también a recibir juicios justos cuando todos estos elementos están presentes.......... Tener elementos de juicio, pruebas, evidencias o testigos, amor en el corazón, sinceridad, no hacer malas interpretaciones de las intenciones, palabras o acciones de las personas.... Gracias hermano Juanpa por su reflexión