LA PLAGA DE LA IGLESIA



Resultado de imagen para lobosA través de todas las Sagradas Escrituras podemos ver como un buen liderazgo traía bendición al pueblo de Dios y un mal liderazgo hacía todo lo contrario, son muchos los factores que hay que tener en cuenta para que haya un liderazgo bíblico, sano, que traiga esa bendición a la iglesia, el llamado, los requisitos, los dones y las responsabilidades a cumplir

Hablando de esto último encontramos algunas controversias en la iglesia por el desconocimiento de dichas responsabilidades pastorales, podemos decir que controversias no pequeñas se han levantado en el cumplimiento de los deberes pastorales, con una terrible consecuencia para la iglesia

La controversia

Es interesante ver que hoy se critica fuertemente a aquellos pastores que denuncian errores en el mundo cristiano, estos; aunque lo hagan bien, con consideración y amor cristiano, y más aún que lo hagan con pruebas bíblicas indubitables. En esta sociedad actual, son vistos como la plaga de la sociedad cristiana, son tachados de herejes, son ofendidos, discriminados, apartados, marcados como aquellas personas de las que hay que alejarse. 

Saber por ejemplo: que un pastor reunió a su iglesia para hablarle de un error o de una herejía es inconcebible, ¿Cómo es posible que un pastor haga tan grande mal? ¿Reunir a su iglesia para denunciar un error? ¿Qué tipo de pastor es ese?

Al parecer lo bueno hoy es: “ser tolerantes” como dicen ellos (lenguaje propio del mundo actual en el que vivimos, por cierto, no bíblico). Lo que necesitamos son pastores tolerantes, pastores tolerantes con los errores y hasta con las herejías que hay a nuestro alrededor, afirman.

Si un pastor ve el error y dice cosas como: “hermanos no pasa nada, lo importante es el amor”, ese es el mejor líder, ese es el más respetado, el más amado. Si un pastor dice cosas como: “no señalemos el error de otros, no le pongamos cuidado a esas cosas”, ese es el líder más prominente y más sabio de la actualidad.

Hoy se promueve y se defiende abiertamente desde “grandes” púlpitos, y otras veces desde púlpitos no tan grandes, que los pastores no deben hacer nada contra el error, que no deben hacer nada contra las falsas enseñanzas, que no deben hacer nada que “divida” la iglesia. Que el pastor que señala el error, es el enemigo de la iglesia, el pastor que señala el error es el divisor de la iglesia, aunque lo haga con la biblia en la mano, él es el problema que hay que erradicar, ese pastor es el problema de la iglesia.

Como ven estamos en una bifurcación, ¿Cuál es el liderazgo bíblico? ¿Aquel que es tolerante o aquel que con amor y responsabilidad denuncia los errores? Sin embargo, para tristeza de muchos, la enseñanza bíblica al respecto, es todo lo contrario a este espíritu tolerante, como veremos.

La enseñanza bíblica

Como siempre son las Sagradas Escrituras las que resuelven el asunto, es la biblia la que nos tiene que mostrar, qué está bien o qué está mal, es la biblia, es la palabra de Dios, no nuestros gustos, no nuestras preferencias, nosotros estamos aquí para predicar la palabra de Dios, no para predicarnos a nosotros mismos y nuestros gustos.

La pregunta que debiéramos hacernos es ¿Cuál es la función o las funciones de los pastores? Y allí sabríamos, ¿Cuál es el liderazgo bíblico y cual no?

Bueno, miremos por ejemplo:

Hechos capítulo 20 del verso 17 en adelante, este es uno de los pasajes más maravillosos para entender las responsabilidades de los pastores y la urgencia en que las cumplan.

Hch.20:17 nos da el contexto: ‘Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia’. 

Luego en Hch.20:28-30 dice: ‘Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos’.

La urgencia de estas palabras contrasta con el lenguaje de “tolerancia” que muchos quieren introducir hoy en la iglesia.

¿Qué vemos aquí? Que una de las responsabilidades de los pastores impuestas por Dios mismo sobre ellos, es cuidar el rebaño, proteger el rebaño, claro, como lo hemos evidenciado, cuidar el rebaño hoy para muchos es un dolor de cabeza, si un pastor cuida el rebaño es tildado de destructor de la iglesia, pero Dios mismo a través de su apóstol Pablo nos enseña que es deber de los pastores cuidar su rebaño de los lobos rapaces, algunos de ellos que vienen de afuera y otros de ellos que surgen DENTRO DE LA IGLESIA.

Y allí vemos uno de los errores actuales, y es que muchos están dispuestos a creerle a Dios en que los lobos vienen de afuera, podemos escuchar conferencias y enseñanzas señalando hacia afuera y diciendo: “bueno es verdad que “X” movimiento o iglesia es falsa (bueno aunque para otros todo es bueno)”[1].

Pero los que no están dispuestos a creer es: que dentro de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.

De manera que no están cuidando el rebaño y critican fuertemente aquellos que si lo cuidan.

Esto no es nuevo en el pueblo de Dios ya Isaías en su tiempo con un lenguaje fuerte denunció a los pastores de Israel:

Isa.56:9-12: ‘Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar. Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado. Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho más excelente’.

Mientras que Pablo dice que los pastores deben estar velando cuidando el rebaño de los lobos rapaces, Isaías nos cuenta como había pastores en el pueblo que se apacentaban a ellos mismos, cómo cada uno busca es el provecho propio. Y este terrible error llama a las bestias del campo, a todas las fieras del bosque, a devorar a rebaño. Así que podemos ver el pensamiento tan contrario a las Escrituras.

Hoy el tolerante es alabado, en la biblia es criticado.
Hoy se alaba el pastorado que no cuida el rebaño, en la biblia es criticado.
Hoy se le ponen palabras de solemnidad en contra del que denuncie el error, en la biblia las palabras solemnes son para que se denuncie.

Jeremías es uno de los que denuncia a estos pastores de muchas maneras

Jer.23:2: ‘Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová’.

Cuidar al rebaño es una de las responsabilidades principales de los pastores, aquí el Señor a través de Jeremías denuncia que no cuidan el rebaño, y hoy muchos han querido negarse a esta tarea, han querido dejar de lado esta labor y critican fuertemente aquellos que sí cumplen con la tarea establecida por Dios, de cuidar a las ovejas del Señor.

La conclusión

Entonces ¿quién está en lo correcto? Solo aquellos que cuiden el rebaño como Dios lo manda y lo enseña en su palabra. ¿Cuál es el liderazgo bíblico? ¿Aquel que es tolerante o aquel que con amor y responsabilidad denuncia los errores? Bueno, es claro que el segundo, el liderazgo bíblico es aquel que cuida las ovejas, que cuida el rebaño, que esta alerta, que denuncia, que avisa, que le advierte a la iglesia de los peligros que hay por allí sea de afuera o sea de adentro.

En ese orden de ideas, lo que podemos ver es que mucha de la filosofía que hay por ahí, en el mundo cristiano, tiene el propósito de que las ovejas queden descuidadas para que puedan ser atacadas.

Si usted es un pastor que cuida las ovejas y es tildado de divisor, es tachado, es anulado, es criticado, recuerde que de Dios recibirá su recompensa.

Cuide las ovejas, usted dará cuentas por ellas, vigílelas, adviértales, aunque muchos hoy se le opongan, su tarea es clara y Dios le tomara cuentas por esas ovejas, recuerde lo que le dijo el Señor a Pedro: ¿Simón me amas? … apacienta mis ovejas. 

Como alguien dijo:

¿Quién puede calcular el daño causado a las iglesias de Jesucristo durante los dos mil años pasados, por pastores desatentos, ingenuos y carentes de oración? Muchas iglesias y denominaciones que una vez defendían la doctrina y la vida sanas y ortodoxas, ahora rechazan todos los principios fundamentales de la fe cristiana y perdonan las practicas morales más deplorables que se puedan concebir. ¿Cómo ocurrió esto? Los líderes de las iglesias locales; ingenuos, ignorantes, carecían de vida de oración y dejaron de estar alerta ante las estrategias engañosas de satanás. Eran vigilantes ciegos y perros mudos, preocupados por sus propios intereses y comodidades. Cuando sus seminarios echaron por la borda las verdades del evangelio y la inspiración divina de la biblia, estaban dormidos. Invitaron ingenuamente a jóvenes lobos vestidos de ovejas, para que fuesen los pastores espirituales de sus rebaños. En consecuencia ellos y sus rebaños han sido devorados por los lobos.[2]

Esto ya ha pasado y seguirá pasando si los pastores se niegan a ser pastores a cuidar el rebaño que Dios les dio

No amigos, la plaga de la iglesia no son los pastores vigilantes, precisamente ellos son su don, incalculable para la iglesia.



[1] Hablo de aquellos que defienden el ecumenismo y sincretismo
[2] Liderazgo Bíblico De Ancianos, Alexander Strauch, pág. 18

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