LA BASE BÍBLICA Y EXEGÉTICA DEL PRINCIPIO REGULADOR EN EL A.T.












INTRODUCCIÓN
Nuestros antepasados creyeron firmemente en el principio regulador, lucharon para mostrar en su tiempo su realidad y llevaron a que la iglesia se conformara a él

Con estas palabras:



CAPITULO 22: DE LA ADORACIÓN RELIGIOSA Y DEL DÍA DE REPOSO
1. La luz de la natura1eza muestra que hay un Dios, que tiene señorío y soberanía sobre todo; es justo, bueno y hace bien a todos; y que, por tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, creído, y servido con toda el allá, con todo el corazón y con todas las fuerzas.' Pero el modo aceptable de adorar al verdadero Dios está instituido por él mismo, y está de tal manera limitado por su propia voluntad revelada que no se debe adorar a Dios' conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, ni bajo ninguna representación visible o en ningún otro modo no prescrito en las Santas Escrituras.2

1. Jer. 10:7; Mr. 12:33 2. Gn. 4:1-5; Ex. 20:46; Mt. 15:3, 8,9; 2 R. 16:10-18; Lv. 10:1-3; Dt 17.3, 4.2, 12.29-32; Jos. 1:7; 23:&8; Mt 15:13; Col. 2:2~23; 2 Ti. 3:15-17

Por supuesto reconocemos abiertamente que las confesiones de fe no son inspiradas por Dios y por lo tanto no están al nivel de la palabra de Dios, pero entonces eso significa ¿qué debemos verlas con sospecha,  rechazarlas, y declararnos en contra de ellas?

Por supuesto que no esto sería cerrar los ojos a la misma historia de la iglesia de Jesucristo

La verdad es que muchas iglesias y muchos hermanos han permanecido ajenos de este principio y ahora al hablar de él suena como algo no tan cercano y más bien como algo nuevo, pero la misma historia nos muestra que no es así, nuestros antepasados cristianos creyeron y enseñaron esto, claro que también como toda la iglesia bajo lucha, bajo ataques.

Entonces la pregunta clave que debemos hacernos es: ¿encontramos esto en las escrituras? O ¿fue un invento de algunos pastores? ¿Es esto algo que enseñan las sagradas escrituras? O ¿es como algunos quieren decir hoy un documento antiguo fuera de tiempo y sin validez?

La manera de resolver esto es ir a la misma palabra de Dios y ver qué es lo que ella enseña y haciendo esto conformarnos a su sana enseñanza.

Como lo enseña el profeta jeremías
Jer 6:16  Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma.

Así que eso es lo que vamos a hacer, vamos a preguntarle a Dios mismo ¿Qué es lo que dice él en su palabra acerca de este tema? ¿Encontramos en las sagradas escrituras el principio regulador? ¿Regula Dios su adoración?

Recordemos el principio: La verdadera adoración es únicamente lo que está mandado en las escrituras.

Desde el inicio del Antiguo testamento  podemos notar que Dios siempre dice, siempre define, explica y regula cómo debe ser adorado.

1.      El caso de Caín y Abel. A ESTO LE VAMOS A LLAMAR:

La falsa adoración es hecha con elementos no mandados por Dios y sin fe

Gen 4:3  Y aconteció andando el tiempo,  que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Gen 4:4  Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas,  de lo más gordo de ellas.  Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; Gen 4:5  pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.  Y se ensañó Caín en gran manera,  y decayó su semblante. Gen 4:6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado,  y por qué ha decaído tu semblante? Gen 4:7  Si bien hicieres,  ¿no serás enaltecido?  Y si no hicieres bien,  el pecado está a la puerta;  con todo esto,  a ti será su deseo,  y tú te enseñorearás de él.

No tenemos el registro de que Dios les haya enseñado a Adán y Eva y a sus hijos la verdadera adoración, debemos reconocer el carácter progresivo de la revelación del señor, pero es seguro que así fue, por las palabras que Dios emplea en este pasaje,  sabemos que Abel hizo la verdadera adoración y Caín no, ahora si leemos la Biblia mirando hacia adelante sabemos que Abel adoro como Dios manda en la Biblia y que Caín no, que Abel tuvo en cuenta la verdadera adoración y Caín no

Y por el ejemplo de Dios, Acuérdense que Abel ofrece un sacrificio de sangre en su adoración y Caín ofrece una ofrenda vegetal. Dios rechaza la adoración de Caín porque Caín no imitó el acto de Dios de cubrir el pecado por medio del derramamiento de sangre del animal.

Como pueden ver, los hechos de Dios son reveladores de la voluntad de Dios de la misma forma que las palabras de Dios son reveladoras de su voluntad.

Y los actos de Dios en génesis no solo son reveladores sino además imperativos para los hombres

Y así es como Dios le ha dado al hombre tanto el día de reposo como el servicio sacrificial de la adoración. No por medio de un mandamiento de palabra, sino a través de un hecho que le incumbe al hombre; el hombre tiene la responsabilidad de imitar a Dios porque somos la imagen de Dios, y lo que Dios hace es lo que nosotros debemos hacer.[1]


Sin embargo Dios le hace el reclamo a Caín de que está haciendo mal, verso 6: Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado,  y por qué ha decaído tu semblante? Gen 4:7  Si bien hicieres,  ¿no serás enaltecido? Es decir que se reconoce que Caín estaba adorando mal y Caín lo sabía. Por eso Dios le dice: si bien hicieres, es decir que Caín podía reconocer que su actuar no era correcto y si lo podía hacer por supuesto es porque una regla está establecida para la adoración Caín estaba haciendo mal.

Así que Caín trajo a Dios lo que no le había mandado y/o como no estaba mandado y por lo tanto de acuerdo al principio regulador Dios desecho su adoración, desecho su ofrenda. Porque El principio es este. La verdadera adoración es únicamente lo que está mandado por Dios. No lo que las personas quieran hacer.

Sin embargo sí tenemos registros bíblicos claros que nos hablan de esto, En la epístola a los hebreos leemos que Caín no hizo una ofrenda buena porque no tenía fe, Heb 11:4  Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Lo que nos muestra que Dios determina que hay una forma de acercarse a él y Caín no se acercó así, esto es la fe.  O como nos dice el mismo escritor
Heb_11:6  Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

El problema aquí es que la revelación aun no era tan amplia, pero aunque no es amplia no contradice sino que afirma la realidad del principio regulador, nosotros no tenemos conocimiento de cuanto se le había enseñado a Caín, pero sabemos que no se acercó como debía acercarse

Más adelante ya Dios instituye su adoración para el Antiguo testamento, organiza sacerdotes, levitas, sus utensilios, y manda todo lo que quiere que se haga de una forma clara y abundante, pero aunque aquí no tenemos toda esa misma luz si nos muestra que Dios rechazo la adoración de Caín basado en principios establecidos, la verdadera adoración es solo lo que Dios manda, lo que Dios pide y él no va a recibir ningún intento de ser innovadores, como en el caso de Caín que le pareció mejor traer vegetales en vez de sacrificio

2.      El caso de Nadab y Abiú, A ESTO LE VAMOS A LLAMAR

La falsa  adoración no espera saber la voluntad de Dios
Levítico 10.1-2:

 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.
Lev 10:2  Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.

Al respecto debemos considerar varios asuntos. Pensemos en el contexto: Debemos comprender que llegamos a este punto de la narración, luego de que Moisés y Aarón escucharan atentamente, se sujetaran y obedecieran las instrucciones de Jehová.

El tabernáculo había sido terminado, los sacrificios preparados y los dos líderes ya habían bendecido al pueblo. La satisfacción de Dios se había manifestado por medio del fuego sobre el altar, Dios mismo prendió el fuego del altar, un fuego eterno como símbolo de aceptación. Había felicidad en el pueblo. Pero a partir de este incidente de Nadab y Abiú, encontramos solo sorpresa, temor y tristeza. Algo había salido mal, muy mal.

El problema aquí no era que Nadab y Abiú tenían malas intenciones o que estaban ofrendando con una disposición incorrecta, (algunos interpretan estos textos con una serie de suposiciones, suponen que ellos tenían malas intenciones y otras cosas) sino que: el problema es que habían "agregado" a lo que Jehová había dispuesto para sus ceremonias, ofreciendo fuego extraño en el altar.

El asunto es que Nadab y Abiú no habían recibido órdenes de Dios sobre qué fuego usar, y este asunto es muy claro porque esas instrucciones Dios las da más adelante  (en Levítico 16, en el verso 1 y después el 16)

Lev 16:1  Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón,  cuando se acercaron delante de Jehová,  y murieron.

Allí el señor contextualiza este capítulo  y trae a la memoria la muerte de estos hombres

Lev 16:12  Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar de delante de Jehová,  y sus puños llenos del perfume aromático molido,  y lo llevará detrás del velo.

Y es en este verso en el que les dice qué fuego debían usar, es fuego del altar, pero el que usaron los sacerdotes se le llamo fuego extraño, porque no era del altar, no era el que Dios mismo había encendido, así que en levítico 10, ellos eran ignorantes de estos asuntos, no se les había dado instrucciones sobre la prohibición de utilizar cualquier fuego, ellos deberían haber preguntado a Dios sobre la forma del culto que él pedía.

Ellos en su ignorancia asumieron un rol únicamente asignado al "sumo sacerdote" según lev 16, así que hicieron algo que Dios no les mando y como Dios no se los mando

Ejemplo: El fuego.
El fuego era un elemento esencial en el culto del Antiguo testamento. El fuego en los actos del servicio era símbolo de la presencia del Espíritu santo. La presencia de Dios. Ex 3:2; 19:18; Hechos 2:3. En todos los ritos que formaban parte del culto el fuego estaba presente[2]. Pero este fuego no debía ser de origen natural humano, sino, sobre natural.

Después que el tabernáculo fue instalado y todos sus muebles y utensilios en su lugar,  debidamente consagrados; cuando Aarón y sus hijos habían sido consagrados, cuando ellos tenían ya preparado el sacrificio por el pueblo, Dios mismo encendió el fuego en el altar, (Lv. 9:24), de ahí en adelante la responsabilidad de los sacerdotes era mantenerlo encendido, (Lv. 6:12-13) no iniciarlo, porque todo lo que fueran a ofrecer en el altar, debían ofrecerlo con este fuego, no con otro, encendido por ellos mismos o traído de otro lugar.

Así que ellos encendieron este fuego, al que Dios le llama extraño y ese fue su pecado, en este acto de adoración, su pecado fue hacer algo que no estaba mandado aun

3.      Luego el caso de Saúl. Desobediencia de Saúl A ESTO LE VAMOS A LLAMAR

La falsa adoración no respeta las disposiciones de Dios

Al tratar el texto de 1 Samuel 13. Podemos ver que el rey Saúl había actuado de una forma independiente de Dios y el sacerdocio, por lo que este terrible incidente confirmó que Saúl fuese definitivamente rechazado por Dios como rey, declarando que su reino no permanecería, pues no había guardado sus instrucciones:

1Sa 13:6  Cuando los hombres de Israel vieron que estaban en estrecho (porque el pueblo estaba en aprieto), se escondieron en cuevas, en fosos, en peñascos, en rocas y en cisternas.
1Sa 13:7  Y algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando.
1Sa 13:8  Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho;(A) pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba.
1Sa 13:9  Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto.
1Sa 13:10  Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle.
1Sa 13:11  Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,
1Sa 13:12  me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.
1Sa 13:13  Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tú Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
1Sa 13:14  Más ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón,  al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.

Saúl, preocupado y presionado por el inminente comienzo de la batalla, y ante las deserciones de sus propios soldados, tomó la mala decisión de atacar y no esperar la llegada de Samuel, pero realizando él mismo los sacrificios ordenados. Esto era una violación de lo ordenado por Samuel en 1 Samuel 10.8 que dice:

Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer.

Saúl había tenido la intención de conformarse a las instrucciones recibidas, pues estaba dispuesto a llevar a cabo los sacrificios, pero finalmente hizo lo que a él le pareció.

Esto nos demuestra claramente que la fe de Saúl en Dios era superficial, pues no estuvo dispuesto a obedecer a Dios a pesar de las circunstancias desfavorables. Saúl ofreció el sacrificio, algo que parecería bueno y lógico, Sin embargo, de acuerdo a Samuel, Saúl había actuado locamente, porque no era un sacerdote ordenado y no tenía ningún derecho de ofrecer sacrificio.

La desobediencia de Saúl fue un acto inadmisible de rebeldía al Señor, que iba a tener consecuencias negativas sobre la evolución del reino de Israel,  Por su actitud y su irresponsabilidad como rey, es que recibió ese castigo severo y justo.

Saúl olvidó primeramente su responsabilidad ejemplar ante Jehová y también su testimonio de fe frente a su pueblo. Saúl debió haberse sujetado a todo lo que Dios le había ordenado.

En 1 Samuel 15:22-23 vemos como Saúl desobedeció nuevamente a Dios, pues puso su propio juicio por sobre la sabiduría de Dios, al mantener con vida al rey Agag, rey de Amalec, y no matar a los mejores animales que a sus ojos tenían gran valor. Dios rechazó a Saúl como rey con las palabras de estos versículos: "Samuel respondió: « ¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros. La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey."

Saúl, en su orgullo humano, pensó que sería mejor salvar a los mejores animales y por lo tanto desobedeció a Dios.

John Knox escribe: "Pero Samuel llamó a ambos idolatría: en primer lugar, porque se realizaron sin ningún mandamiento de Dios, y, en segundo lugar, porque pensó que no estaba ofendiendo a Dios. A eso llamamos idolatría principal cuando defendemos nuestras propias invenciones para ser justificados ante Dios, porque las consideramos buenas, laudables y agradables".

Dios consideró que una obediencia parcial era también desobediencia (v. 19):

"¿Por qué, entonces, no obedeciste al Señor? ¿Por qué echaste mano del botín e hiciste lo que ofende al Señor?"

Antes que confesar su insolente pecado, Saúl creyó mejor justificar su desobediencia (v. 15) y lastimosamente olvidó sus responsabilidades ante Dios y hasta culpó al pueblo de dicho acto de desobediencia.

"Son las que nuestras tropas trajeron del país de Amalec  respondió Saúl—.

Y no solo eso sino que según él eran para la adoración de Dios, 1Sa 15:15  Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tú Dios, pero lo demás lo destruimos.

De todo esto queda en claro que Dios prefiere la obediencia, al sacrificio y que podemos creer estar adorando a Dios cuando no lo estamos haciendo.

Podemos pensar que se le está rindiendo adoración a Dios cunado en verdad estamos cometiendo un acto de idolatría

Este acto era por parte de Saúl, transformar, o renovar la adoración para hacerla no según la palabra de Dios sino según su propio pensamiento, Saúl pensó que no era necesario el sacerdote, que no lo necesitaba, que él podía hacer este sacrificio y lo hizo, lo cual es pecaminoso en la adoración, la consigna es obedecer, hacer lo que Dios quiere, hacer lo que él manda solamente, no hacer las cosas que a mí me parecen buenas, sino las que él señala buenas

Joyce Baldwin resume el problema así: "Ser el rey de Israel era...algo bastante diferente a ser rey en unos de los pueblos vecinos. Saúl no entendía esta distinción, y cuestionaba las "interferencias" de Samuel, mientras que David apreciaba el hecho de que el Señor su Dios era el centro de toda autoridad, y por lo tanto estaba dispuesto a sujetarse a las palabras de su profeta, aun cuando ante el mundo, parecería que la propia autoridad de David estaba siendo disminuida. He aquí la distinción crucial entre Saúl y David. El hombre detrás del corazón de Dios se sujetó a la palabra de Dios, obedeció a sus profetas, y encontró aceptación y perdón, a pesar de sus muchas faltas y fracasos. Saúl obstinadamente se hacía a sus derechos como rey, pero por ello perdió su trono.

4.      El caso de Uza A ESTO LE VAMOS A LLAMAR

Las buenas intenciones no justifican el pecado

Si nos volvemos a los comienzos de la historia del reinado de Israel, vemos que tras dos importantes derrotas al pueblo de Israel bajo el rey Saúl, por los filisteos, según se relatan en 1 Samuel 4 cuando capturan el arca y 1 Samuel 31, cuando le dan muerte  a Saúl, finalmente el rey David logró importantes victorias sobre ese pueblo como en (2 Samuel 5:17-25), consiguiendo de esta forma terminar con la presencia peligrosa de los filisteos en Judá y en Benjamín.

Esto allanó el camino para el establecimiento de una capital segura para su reino en Jerusalén, y es así que en 2 Samuel 6 se relata un evento de culto único, el de la dedicación de Jerusalén como la nueva capital religiosa y política del pueblo de Dios.

El evento principal de dicha dedicación fue el traslado del arca a la nueva capital Jerusalén, pues el arca simbolizaba la presencia del Señor (su gracia) y la centralidad de Jehová en la vida del pueblo (el teocentrismo).

Cuando David intentó llevar el arca del pacto desde la casa de Abinadab, si bien tenía las intenciones correctas, lo hizo incorrectamente pues no siguió lo enseñado en la Ley mosaica.

"Para que no mueran cuando se acerquen a las cosas más sagradas, deberán hacer lo siguiente: Aarón y sus hijos asignarán a cada uno lo que deba hacer y transportar. Pero los coatitas no mirarán ni por un momento las cosas sagradas; de lo contrario, morirán.» (Números 4.19-20)

Esta violación de las instrucciones de Jehová derivaron en la muerte de Uza tal como se describe en 2 Samuel 6.6-7: Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.

Este relato se puede analizar desde dos perspectivas, En cuanto a David un pecado por no tener en cuenta las ordenes de Dios, como el mismo lo reconoce después y en cuanto a Uza una acción equivocada (aunque bien intencionada) que termino con su muerte

En 1 Crónicas 15.13, leemos que David reconoció que había cometido errores en ese primer intento de llevar el arca a Jerusalén. David comenta que:

Pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.

David tenía las intenciones y motivaciones correctas, y su deseo era el de honrar a Jehová, nadie que lea las sagradas escrituras puede decir que David no quería darle la gloria a Dios, pero olvidó lo esencial: Dios quiere ser honrado sí, pero única y exclusivamente de la forma en que él instruye que debemos honrarle. Esto requiere algo que va más allá de la fe, va más allá de las buenas intenciones, algo que involucra el ejercicio de la obediencia plena a su Palabra.

Tomando en cuenta las instrucciones dadas en Éxodo 25.12-16 para la construcción del arca los descendientes de los Levitas deberían llevar el arca valiéndose de varas:

Éxo 25:12  Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
Éxo 25:13  Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro.
Éxo 25:14  Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas.
Éxo 25:15  Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.
Éxo 25:16  Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.

Sabemos también que tampoco les estaba permitido siquiera tocar los elementos sagrados (Números 4.14-15)
Núm 4:15  Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran. Estas serán las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión.
Así que tan solo a un grupo selecto de sacerdotes Levitas les estaba permitido tocar los instrumentos, y esto excluía necesariamente a David y todo el pueblo de Israel.

Charles H. Spurgeon, en su sermón sobre la Lección de Uza, escribe lo siguiente:

"Estas personas no mostraron ningún tipo de temor reverente a Dios por medio de una consulta de las normas que él mismo había establecido para guiarlos (pues pensaban que todo aquello que les agradaba, debía ser también del agrado de Dios), por lo que dedujeron que cualquier culto que eligieran sería suficiente para el Señor Dios de Israel, por lo que terminó en fracaso..."

Aquí debiéramos preguntarnos ¿Es la adoración publica, que rendimos cada día del Señor, como Dios quiere o es como nosotros queremos?

David finalmente organizó el transporte del arca según la ley mosaica que estaba establecida en la palabra de Dios (1 Crónicas 15.15):

1Cr 15:15  Y los hijos de los levitas trajeron el arca de Dios puesta sobre sus hombros en las barras, como lo había mandado Moisés, conforme a la palabra de Jehová

Solo entonces cuando empezaron a hacer las cosas según la palabra de Dios, Él ayudó a los Levitas que llevaban el arca del pacto del Señor (1 Crónicas 15.26).
1Cr 15:26  Y ayudando Dios a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, sacrificaron siete novillos y siete carneros.

Así que aquí nuevamente vemos que a Dios solo le agrada lo que él ordena. Según el texto sagrado David fue luego grandemente bendecido pues recibió el favor de Dios frente a los pueblos vecinos. Asimismo, fue bendecido con la promesa de una numerosa descendencia.

 “El cumplir un deber santo de manera equivocada altera su naturaleza y lo convierte en pecado”.

El mismo Uza es aquí un gran ejemplo de que no se puede hacer lo que uno prefiera, en estos asuntos, si pensamos en el por un momento, no vemos que tuviera malas intenciones, leemos 2Sa 6:6  Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
2Sa 6:7  Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.

Claro nos hemos concentrado en David porque a la larga él cómo líder fue culpable de la manera tan descuidada como estaban llevando el arca y hasta de este hecho, de la muerte de Uza, pero pensamos en este hombre, un hombre que ve que los bueyes tropezaban, el arca se iba a caer y el extiende su mano y la sostiene, cualquiera podría decir ¡que hombre tan atento!, ¿pero que nos dice la revelación de Dios?
Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.

La “adoración” o el intento de adoración por lo tanto nunca pueden reemplazar la obediencia manifestada a la voluntad revelada de Dios. La adoración es obedecer la palabra de Dios.

Podemos resumir 
·         La abundante evidencia nos enseña que la verdadera adoración está regulada por  las escrituras
Así que el deber nuestro es buscar en las sagradas escrituras qué es lo que Dios quiere que hagamos, el hecho de que yo no sepa que hacer, o no lo vea, no quiere decir que no está mandado expresamente o enseñado, por ejemplos o por principios, debemos estudiar la Biblia siempre para ver qué es lo que Dios quiere para su adoración.



[1] Pastor Alan Dunn, el principio regulador de la adoración
[2] Esto indicaba que ningún acto de adoración sin el Espíritu Santo es aceptado por Dios. El Nuevo testamento enseña claramente esta verdad: La vida sin el Espíritu Santo es totalmente pecaminosa.Ro.8:1b,5-8;Gal.5:16,25;6:8

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